GADRIANA
Search

Duomo di Firenze


IN E-EDITORIALTRAVEL  / 

Soy una persona cuyas creencias se basan en la ciencia. Gran parte del tiempo que paso en Youtube lo dedico a entender cómo funciona el universo y sus estrellas, y la inmensidad del tiempo y el espacio terminan por abrumarme cada vez que me voy a la cama. Sin embargo, también pienso que somos afortunados de presenciar el momento preciso, dentro de los 4470 millones de años de edad de la Tierra, en que algo creado por nosotros es tan grande y majestuoso para quitarnos el aliento.

Las imágenes dicen más que mil palabras, eso nunca cambiará. Y por eso mantendré este post corto, porque nunca habrán palabras suficientes para contar las posibles noches de desvelo de Arnolfo di Cambio cuando diseñó el Duomo de Florencia, ni de los momentos de estrés, angustia y felicidad que todos ignoramos de Filippo Brunelleschi al verla más o menos terminada un siglo después, solo para que nosotros, meros espectadores y coincidencias de la existencia humana, podamos regocijarnos de su belleza en una postal, o en una mañana fresca de verano a las seis de la mañana.

Y es con esta corta y simple editorial que finalizo mi viaje por la Toscana.
El amor por ella, por otro lado, nunca se extinguirá.

Share

Facebook Twitter Copy link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *