GADRIANA
Search

Klimbim (retazos, en alemán) es el nombre del proyecto de Johanna Gross y Barcelona es su apellido, una adición natural después de que su fundadora viniese a la capital condal a terminar sus estudios universitarios y donde se quedaría permanentemente enamorada del idioma y de su pareja y socio actual.

La primera vez que conocí a Johanna fue a través de un correo electrónico y conecté con su historia a través de una serie de flashbacks mentales ya que nuestras vidas comparten muchas similitudes. Una vez que la conocí en persona fue amistad a primera vista.

Johanna nació en un sitio pequeño llamado Walsrode en Alemania, donde estudiar cualquier cosa relacionada al diseño era considerado un futuro lleno de incertidumbre económica, por lo que dedicó sus estudios a la Filología Hispánica. Una vez asentada en Barcelona, Johanna se encuentra con el mundo del diseño y comienza a trabajar en una tienda de moda en el barrio de Gràcia. Gracias a esto y a contactos con diseñadores, se motiva a diseñar piezas de joyería que fueran económicamente accesibles para ella y para sus clientas. Horquillas de pelo y botones fueron las primeras piezas en llevar la etiqueta de Klimbim Barcelona en 2010.

Desde entonces, Klimbim es una marca minimalista sostenible de venta en tiendas de moda en Barcelona, Alemania, Países Bajos, Austria y Bélgica, así como su tienda online klimbimbarcelona.com. Hoy, Johanna nos cuenta parte de su historia, sus motivaciones, obstáculos y mayores retos, así como sus consejos a las futuras mujeres emprendedoras de la forma más personal y honesta que solo ella podría compartir.

Adriana: ¿Cuál es la memoria más temprana que tienes con respecto a la joyería?
Johanna: Cuando era pequeña mi tía me regaló un set estilo do it yourself para hacer tu propia joyería, recuerdo que era una edición inspirada en la mitología egipcia y que regalé algunas de esas joyas a las mujeres de mi familia. Fue un momento que se impregnó en mí. Quiero creer que, de forma inconsciente, me marcó tanto que algunas de las colecciones de Klimbim cuentan con un aire étnico dando uso a piedras semi preciosas y a esa fusión geométrico-minimalista utilizando materiales de la naturaleza.

¿Cómo terminaste diseñando joyería?
Quiero hacer joyas que se puedan combinar con otras piezas que no sean necesariamente de Klimbim, y que cada clienta pueda inyectarle su propia personalidad, ya sea con una camiseta básica o un vestido más elaborado. ¿Por qué joyas y no algo más? La verdad es que encontrar las herramientas para diseñarlas en un inicio fue fácil, aunque no descarto en un futuro diseñar algo más, como bolsos o prendas.

¿Cuáles fueron los mayores retos que encontraste al iniciar con Klimbim?
Encontrar proveedores que cuenten con buen material a buen precio es difícil. He recibido muchas ofertas para fabricar en China pero no forma parte de mi ideología; quiero producir y darle algo en retorno al sitio en donde vivo.

Sin embargo, el mayor de los retos fue la incertidumbre. Todos contamos con inseguridades y en un principio me costaba tomar decisiones ya que intentaba buscar un estilo propio y no copiar las tendencias. Encontrar un equilibrio entre mi esencia y crear cosas que me diesen un soporte económico y, que al mismo tiempo, la gente quisiera usar fue lo más difícil.

¿Sigues algún método o proceso para diseñar?
¡Para nada! Soy más bien de creación por inspiración. Las ideas vienen en cualquier momento, puede ser viendo una película, en una exposición de arte o en la arquitectura. Hay días en los que me siento con libreta y lápiz a diseñar, y otros en los que juego con los materiales para ver qué puedo lograr. Lo importante es anotar esas ideas en algún sitio para no olvidarlas, aunque lo más complicado de todo es convertirlas en un concepto cohesivo para una colección.

Las piezas de Klimbim se hacen una a una de forma sostenible y con proveedores cercanos. ¿Cómo puedes ofrecer precios competitivos?
Somos una marca honesta y lo que menos queremos es engañar al cliente. Nuestras clientas son conscientes de que nuestras piezas no son oro macizo, ni plata y que los metales pueden desgastarse con el tiempo en comparación con otras piezas de marcas de lujo, pero esa clienta sabe que no necesita gastar una cifra de tres dígitos por una pieza que tal vez solo desea usar por uno o dos años.

Sabemos que eres casi un one-woman show, ¿cuál es tu secreto para administrar tu día a día de forma eficiente?
Honestamente, yo ya no soy capaz de hacerlo todo por mi cuenta, por eso Edgar, mi pareja y ahora socio, se encarga de muchas cosas. En cuanto a mi día a día, soy muy tradicional y necesito escribir las cosas en un to-do list y tacharlas una a una. Soy disciplinada conmigo misma, por lo que fácilmente puedo ser mi propia jefa. Sin embargo, creo que cuando haces algo que te llena tanto es importante también darte tiempo a descansar y que el día de mañana cuentes con las energías renovadas.

Cuéntanos un poco acerca de tu colaboración con Mireia Ruiz. ¿Cómo inició la idea de colaborar?
Había seguido ya durante mucho tiempo a Mireia en su cuenta de Instagram, admiraba su trabajo y a ella misma como una power woman. Una amiga que me ayuda con la comunicación de Klimbim me sugirió buscar a alguien para hacer una colaboración, ya que hacemos joyas pero también estamos muy relacionadas al mundo del arte. Inmediatamente pensé en Mireia y decidimos contactarla. Honestamente no tenía muchas esperanzas porque ella contaba con muchos seguidores y pensaba que no estaría interesada, pero para nuestra suerte respondió de forma muy positiva. Días después fui a su estudio e hicimos un click inmediato.

¿Cómo fue el proceso creativo con ella?
Primero fuimos a tiendas de proveedores buscando materiales, buscando las posibilidades de diseño. Hacíamos las pruebas en su estudio, ella hacía bocetos y yo buscaba diseños con las piedras. Hicimos buen equipo de forma muy orgánica.

 

 

¿Cuál fue la mayor satisfacción de la colaboración?
Sin duda, la mayor satisfacción es la relación de amistad que tengo con ella, es una persona muy inspiradora. Ver la fusión de su locura plasmada en colores y texturas, y las piezas minimalistas de Klimbim fue muy enriquecedor. Nuestros conceptos se integraron perfectamente.

Algún consejo que quieras dar a las futuras business-women que te hubiese gustado haber tenido al iniciar con Klimbim?
Lo que parece perfecto desde afuera nunca lo es por dentro. Emprender es un proceso lejos de la perfección; no existen las condiciones ideales para que inicies, y es importante aprender constantemente de tus errores y las experiencias.

También es importante que la comunidad de business-women nos apoyemos entre nosotras para sobresalir en el mundo actual.

Finalmente, me gustaría que compartieras con nosotras las mujeres que te inspiran en tu día a día.
Admiro mucho a mujeres que comparten una similitud: cuentan con un estilo propio sin dejarse envolver demasiado en las tendencias y lo hacen funcional para el día a día, como Coco Chanel y Lykke Li. Pasa lo mismo con las mujeres en mi entorno cercano: Mireia refleja su personalidad colorida en su look, así como mi madre y mi suegra, dos mujeres muy diferentes a quienes admiro por su sensibilidad, su fuerza y su individualidad a la hora de vestir.

Utiliza el código GADRIANA20 para recibir un 20% de descuento en tu compra en Klimbim hasta el 28/03/19.

Share

Facebook Twitter Copy link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *