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La Vida Europea


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QUÉ HE APRENDIDO
DE VIVIR EN
EUROPA

La gente me dijo que mi acento cambiaría, que extrañaría mi casa, mi país, la comida, a mi mamá e incluso a mis gatos, pero desde que vivo en Europa he aprendido muchas cosas que nunca me imaginé que haría.

Antes de comenzar este post, me gustaría aclarar que no soy europea ni me siento más europea después de 2.5 años viviendo aquí. Mi acento está lejos de amoldarse a la lengua de los locales, mi rostro siempre revelará mi historia familiar y me gusta demasiado la comida picante para repentinamente cambiar mi salsa por el aceite de oliva. Nunca.

Sin embargo, Europa es diferente (ah, obvio). No, en serio. Ya sea que quieras cambiar o no, el entorno te convertirá sutilmente en una persona distinta, una mejor, es lo que yo creo. Así que aquí hay una lista corta y muy resumida de las cosas que he aprendido a amar y disfrutar en Europa.

 

Disfruto el café au naturel

Aprendí a disfrutar el sabor del café de verdad. Si quieres lucir como un local, pide un cortado. Si quieres un latte, pide un café con leche. No esperes vasos de cartón en tamaño jumbo con tapas que bloquean el aroma del café, sino tazas de cerámica de tamaño normal. Yo intento evitar el azúcar, crema y adornos innecesarios que arruinan el sabor del café, algo que aprendí de italianos y catalanes.

Camino como si no hubiese un mañana

Hay coches, autobuses y metros en Europa, pero caminar es tu herramienta principal para llegar a todos lados. De hecho, no es muy difícil de hacer cuando las calles y las ciudades se diseñaron principalmente para los peatones. Los coches son caros y las motocicletas requieren que rentes un estacionamiento (todo eso me da dolor de cabeza), así que prefiero usar los pies. No solo es un excelente ejercicio, sino que ayuda a sobrellevar los momentos en los que estoy triste por estar lejos de casa. Una caminata y voilà.

Los negocios son muy personales
 

Los negocios son más personales. En América somos negociadores directos, usualmente queremos algo, lo pedimos y pagamos. Europa es mucho más diferente, no solo cerrar un trato toma más tiempo, sino que requiere de reuniones en cafés, llamadas de teléfono, más reuniones y algunos e-mails. Al principio, te volverá loco, pero después comenzarás a desarrollar un vínculo más personal con ellos. Honestamente, ignoro si esto es bueno o no a la larga, pero ya estoy acostumbrada.

Me importa menos lo que la gente piense de mí

Me importa menos lo que piensa la gente de mí. Esto no quiere decir que no considere sus opiniones, pero me tomo sus ideas con reservas. ¿Cuántas veces no me sentí insegura, desmoralizada y humillada porque pensaba diferente a las ideas de mis amigos y familia? En Europa, de alguna forma aprendí que eres dueño de tu vida y la gente lo respeta, porque esperan tu respeto a cambio.

Adopté el slow lifestyle

Adopté el estilo de vida tranquilo. Los europeos ni siquiera lo saben, pero trabajar 5 días a la semana, con descansos para siestas y un mes completo de vacaciones por año es como un paraíso para los mexicanos. Al principio, me rehusaba a procesar esto, siempre me enseñaron y me apresuraron a terminar la escuela, encontrar un trabajo, casarme, tener hijos y ser exitosa, algunos americanos lo logran incluso antes de cumplir 30. Digamos que ahora me tomo las cosas con mucha más calma, y mis niveles de estrés están usualmente por debajo del suelo.

Y finalmente, Europa es muy diversa, así que no se crean como regla de oro lo que he puesto en este post, ya que es solo mi experiencia personal. Lo que sí les puedo decir como verdad absoluta, es que viajar o mudarse a un país distinto los cambiará como personas y desarrollará lo mejor que hay dentro de cada uno de ustedes. Cuéntenme en los comentarios sus historias, me encantaría leerlas.

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  1. He vivido en Alemania. Mi padre es alemán y mi madre colombiana, pero yo nací en el caribe colombiano, desde el primer dia que llegamos desee volver a casa. Aunque yo era una niña light, el clima lluvioso, el cielo gris, me sobrecogía.Cómo extrañé mi vida cerca del mar… mis amigos, todo lo que dejé atrás.
    No sé si me acostumbré o me resigné a vivir con poco sol y rodeada de alemanes. Fué un gran aprendizaje. Alemania es un gran pais para crecer y estudiar. Un abrazo.

  2. Adriana, hola, pues yo estuve por Barcelona hace poco y amo viajar, nada mas que tengo un sueño el que es poder experimentar vivir fuera de mi país por un tiempo, pero tengo temor, dejar el trabajo fijo, los amigos, la familia e ir sin tener nada en concreto por allá excepto por los ahorros que tengo y por otro lado, no tengo responsabilidades o personas a mi cargo, estoy libre como para arriesgarme pero es tan difícil tomar una decisión así. Gracias por tu post.

    1. Hola Katherine, gracias por tu comentario. Lo que dices es muy real y estás en todo tu derecho de sentir miedo de perder lo que ya has conseguido hasta hoy. Creo que si el sentimiento que llevas hacia tu familia, amigos y/o trabajo es más fuerte que tus ganas de irte, entonces yo no te recomendaría vivir en otro lado, al menos no permanentemente. Los casos de «éxito» (por llamarlo así) de los que he escuchado es cuando las personas están súper seguras de que ya no desean vivir en ese sitio, y no necesariamente sea que no quieren a sus familiares o que no sienten apego por su ciudad, pero que simplemente las ganas de irse son más fuertes que eso.

      Te recomiendo que lo analices, porque salir de tu país y empezar de cero no es fácil. Besos!