GADRIANA
Search

El rosa nunca fue mi color favorito. A pesar de que mi Power Ranger favorita era la rosa, siempre preferí a Teresa sobre Barbie (mis orígenes latinos siempre me llamaron) y el automóvil de mi muñeca no era rosa sino rojo, siempre he tenido algún tipo de connotación al color, especialmente porque soy mujer (¡sorpresa!).

Justo después de cumplir la edad suficiente para elegir qué quería usar escapé de los encajes rosas en los que mi abuela y mi madre me envolvían cuando era niña y me centré en colores oscuros y neutros. Eso no duró mucho, ya que poco después estuve inmersa en la moda japonesa y el capítulo Lolita comenzó en mi vida, y me encontré de nuevo envuelta en encajes rosas.

El rosa nunca fue un color chic para mi, siempre fue el color cursi, el que era fácil de combinar (porque en mi mente pensaba que a todas nos quedaba bien el rosa) y de la visión dulce de una niña que todavía no tiene su periodo. Especialmente, me sentía reacia a llevar cualquier versión empolvada y clara del color rosa ya que mi piel de tono oliva no luce su mejor momento cuando lo llevo, por eso decidí darle al color de mejillas sonrojadas el protagonismo en esta editorial, aquél color que alguna vez odié después de vender todos mis vestidos lolita hace más de una década. Nunca digan nunca, chicas.

El rosa es chic, el rosa es fuerte y poderoso. Da un mensaje de audacia pasión cuando lo usamos para crear conciencia. Úsalo, ámalo, odíalo, rásgalo, combínalo, neutralízalo o ignóralo. No puedes pararlo.

this photo –
Glamorous dotted & laced
top, Arxé chest harness,
Purificación García trousers
this photo –
Zara faux shearling jacket,
Meli Melo Art Bag

COMPRA EN ROSA:

Share

Facebook Twitter Copy link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. Fan de este editorial y puedo entender totalmente tus pensamientos sobre el rosa, de hecho la semana pasada use una camiseta rosa y ya con esto me entraron ganas de tener hasta un blazer o unos pantalones, ¿por qué no? 😉

    Creo que lejos de verse cursi y romántico, este editorial tiene toda la fuerza de un color que siempre dará mucho de que hablar.